A días de la llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre de 2026, un relevamiento de la consultora DatosClaros, difundido por El Cronista, muestra una valoración mayoritariamente favorable del pontífice. El 68% de los encuestados tiene una imagen positiva de León XIV, mientras que apenas el 5% expresa una opinión negativa.
La visita, cuyo cronograma fue confirmado por la Santa Sede y difundido por la Conferencia Episcopal Argentina, será la primera de un pontífice al país desde el viaje de Juan Pablo II en 1987. Incluirá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, con encuentros institucionales, celebraciones religiosas y espacios de participación comunitaria.
En este contexto, la encuesta permite analizar no solo la percepción pública sobre León XIV, sino también las expectativas y emociones que despierta su presencia en la sociedad argentina.
Desde la perspectiva de la opinión pública, surge una distinción relevante: la imagen positiva de una figura institucional no necesariamente implica el mismo grado de entusiasmo por sus actividades ni una expectativa uniforme sobre su impacto social.
Una imagen mayoritariamente positiva, con un amplio sector de valoración intermedia
Los resultados de DatosClaros indican que el 68% de los consultados tiene una imagen positiva de León XIV, mientras que apenas el 5% expresa una valoración negativa.
En detalle, el 42% considera que su imagen es buena y el 26% la califica como muy buena. Por su parte, el 27% tiene una opinión regular, el 3% una imagen mala y el 2% muy mala.
El dato central no es solamente el predominio de las opiniones favorables, sino también el peso del segmento intermedio. Más de uno de cada cuatro encuestados mantiene una valoración regular, lo que indica que la percepción pública del pontífice no se distribuye únicamente entre adhesión y rechazo. Esta distribución permite identificar una base amplia de reconocimiento positivo, acompañada por un sector significativo que expresa una valoración moderada.
Una visita conocida por casi todos, pero no igualmente importante
El relevamiento señala que el 94% de los consultados sabe que León XIV visitará la Argentina, mientras que aproximadamente la mitad conoce detalles de la agenda prevista. Sin embargo, el conocimiento del acontecimiento no implica que todos le asignen la misma relevancia: el 46% considera que la visita es muy o bastante importante y, dentro de ese grupo, el 22% la califica como muy importante.
Esta diferencia entre conocimiento e importancia resulta significativa para el estudio de la opinión pública. Un acontecimiento puede alcanzar una elevada visibilidad mediática sin convertirse necesariamente en una prioridad para la mayoría de los ciudadanos.
En ese sentido, la encuesta permite distinguir entre el reconocimiento de una figura internacional, el interés por su presencia en el país y la relevancia que cada ciudadano le atribuye al acontecimiento.
Alegría e indiferencia: las distintas emociones ante la llegada del Papa
Cuando se consultó qué emoción genera la llegada de León XIV, el 58% expresó sentimientos positivos. La alegría fue la respuesta individual más frecuente, con el 20%, seguida por la emoción y la esperanza, ambas con el 8%. También aparecieron el agrado (6%), la expectativa (5%) y el orgullo (4%).
En contraste, el 34% respondió que la visita le genera indiferencia.
Este resultado introduce un matiz importante: aunque las emociones favorables predominan, existe un sector considerable que no manifiesta involucramiento emocional con el acontecimiento.
La coexistencia de ambas respuestas impide interpretar la visita exclusivamente como un fenómeno de adhesión colectiva o, por el contrario, de desinterés generalizado.
Más allá de la religión: el significado político y social de la visita papal
La llegada de León XIV representa un acontecimiento institucional y religioso significativo para la Argentina. Su visita, casi cuatro décadas después de la última presencia de un pontífice en el país, adquiere una dimensión histórica particular en una sociedad donde la Iglesia católica ha mantenido una relación estrecha con la vida pública.
La agenda oficial también refleja esa proyección institucional: el encuentro con el presidente Javier Milei, el diálogo con representantes del mundo del trabajo y las reuniones con distintos sectores de la sociedad civil amplían el alcance de la visita más allá del ámbito estrictamente religioso.
Desde una perspectiva politológica, los resultados de la encuesta permiten distinguir entre la valoración de una figura pública, el interés social que despierta y su capacidad de influencia en el debate público. Una imagen favorable del pontífice no implica necesariamente adhesión a sus posiciones doctrinarias ni respaldo a una eventual intervención en cuestiones políticas.
Del mismo modo, los encuentros institucionales previstos forman parte del carácter diplomático, pastoral y social del viaje, sin que ello suponga una identificación con determinadas posiciones partidarias.
En este contexto, la visita ofrece una oportunidad para observar cómo interactúan la autoridad religiosa, las instituciones políticas y una sociedad atravesada por distintas creencias, identidades y expectativas.
Más allá del respaldo que reflejan las encuestas, el interrogante será qué lugar ocupa hoy la figura papal en la vida pública argentina y qué capacidad tiene su mensaje para trascender el ámbito religioso e instalarse en la agenda social y política.
Ezequiel Casartelli
Director Desmiento - Licenciado en Ciencia Política • Máster en Análisis de la Opinión Pública, Encuestas, Medios de Comunicación y Nuevas Tecnologías • Diplomado en Comunicación Política • Especializado en Data Intelligence.






