ActualidadPolíticaEl mapa del ajuste de Milei: la AUH creció y la obra pública cayó 81%

Las cifras muestran qué áreas absorbieron el mayor ajuste fiscal.
Ezequiel Casartelliseptiembre 14, 20266 min

El gasto público nacional se redujo con fuerza desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, pero el ajuste estuvo lejos de distribuirse de manera uniforme. Mientras algunas partidas fueron protegidas e incluso crecieron en términos reales, otras quedaron reducidas a una fracción de los niveles que tenían a fines de 2023.

Un gráfico elaborado por la consultora Empiria sobre datos del Ministerio de Economía muestra con claridad esa brecha: tomando noviembre de 2023 como base 100, la Asignación Universal por Hijo (AUH) alcanzó un índice de 167 en julio de 2026. En el otro extremo, la obra pública cayó hasta 19 y las transferencias a provincias hasta 30.

Es decir, según esta medición de suma móvil de 12 meses, el gasto real en AUH se encuentra 67% por encima del nivel de partida, mientras que obra pública perdió 81% y los recursos destinados a provincias, 70%.

Ganadores y perdedores del ajuste

Entre ambos extremos aparecen otras partidas que tampoco recuperaron el nivel previo al cambio de gobierno.

Las jubilaciones se ubican en 91, aproximadamente 9% por debajo de noviembre de 2023. El gasto universitario llega a 75, los programas sociales a 59 y los subsidios a 52.

El resultado global es un gasto primario en 71: casi 30% por debajo del punto de referencia utilizado por Empiria.

Los datos más recientes de organismos independientes confirman que la reducción del gasto continúa. El IIEP de la UBA-CONICET calculó que en julio de 2026 el gasto primario cayó 7% real interanual, mientras que la Oficina de Presupuesto del Congreso registró una reducción real de los programas sociales, el gasto en personal y las universidades durante los primeros siete meses del año.

La AUH, la excepción que rompe el gráfico

La evolución de la AUH resulta especialmente significativa porque introduce un matiz en el discurso sobre el ajuste: no todas las políticas sociales fueron recortadas.

Datos oficiales de julio muestran que el gasto destinado a la AUH aumentó 38,9% interanual en términos nominales, mientras análisis independientes también la ubican entre las pocas prestaciones que crecieron en términos reales respecto de 2023.

La contracara está fundamentalmente en la inversión pública y en los recursos enviados a las provincias.

Aunque algunos de esos gastos comenzaron a mostrar recuperaciones interanuales durante 2026, parten de niveles extraordinariamente bajos. Un análisis fiscal del IIEP ya mostraba al cierre de 2025 que el gasto de capital y las transferencias a provincias habían sufrido caídas reales cercanas al 70% y 80%, respectivamente, frente a los niveles previos.

La motosierra tuvo prioridades

El gráfico deja así una fotografía política más compleja que la idea de un recorte generalizado.

El Gobierno consiguió sostener el superávit fiscal y convirtió el equilibrio de las cuentas públicas en el eje de su programa económico. En julio volvió a registrar superávit primario, por $2,96 billones, y acumuló aproximadamente 0,9% del PBI durante los primeros siete meses del año.

Pero detrás de ese resultado aparece una fuerte redistribución interna del gasto público: la AUH creció, las jubilaciones quedaron relativamente cerca del nivel de 2023 y, en cambio, universidades, subsidios, programas sociales, provincias y especialmente obra pública absorbieron buena parte del ajuste.

La discusión, entonces, ya no pasa solamente por cuánto recortó Milei, sino por una pregunta más política: ¿Dónde decidió pasar la motosierra y qué áreas eligió preservar?

Ezequiel Casartelli

Director Desmiento - Licenciado en Ciencia Política • Máster en Análisis de la Opinión Pública, Encuestas, Medios de Comunicación y Nuevas Tecnologías • Diplomado en Comunicación Política • Especializado en Data Intelligence.

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