Las redes sociales fueron una de las principales herramientas de construcción política de Javier Milei, pero los últimos datos muestran un cambio significativo: el Presidente perdió volumen de conversación, interacciones y capacidad para instalar agenda en el ecosistema digital.
Un informe de la consultora Ad Hoc, denominado “La Fatiga Digital”, detectó un descenso “paulatino y persistente” del protagonismo digital del mandatario y una pérdida de capacidad de amplificación entre las principales cuentas libertarias.
La situación coincide con las controversias alrededor de Fernando Cerimedo, consultor y referente del ecosistema digital libertario, y reavivó el debate sobre cuánto del impacto político que se observa en X responde a usuarios reales y cuánto puede provenir de cuentas automatizadas o interacciones artificiales.
De 13 millones de menciones a 3,7 millones
Uno de los datos más contundentes aparece al analizar la evolución de las menciones a Javier Milei.
En febrero de 2025, coincidiendo con el caso $LIBRA, el Presidente llegó a registrar alrededor de 13 millones de menciones. Para junio de 2026, ese volumen había descendido a 3,7 millones, una caída cercana al 70%.
El fenómeno no se limita a la cuenta presidencial. Ad Hoc analizó a los 15 usuarios libertarios más relevantes dentro de la conversación sobre Milei y concluyó que también perdieron capacidad para instalar agenda y traccionar el debate público. Esas cuentas mencionan menos al mandatario y sus contenidos generan menos interacciones que anteriormente.
El caso Cerimedo volvió a poner a los bots bajo la lupa
La situación de Fernando Cerimedo agregó un nuevo elemento al debate sobre el funcionamiento del aparato digital libertario.
Entre el 18 y el 27 de agosto se registraron alrededor de 417.000 menciones a Cerimedo dentro de la conversación digital vinculada a Milei. Según el relevamiento de Ad Hoc, el 85,4% tuvo una valoración negativa, frente a un 10,7% neutral y apenas un 3,9% positiva.
Paralelamente, distintas publicaciones periodísticas señalaron la presencia entre los seguidores del Presidente de numerosas cuentas sin fotografía, con escasa actividad o sin seguidores, características que pueden estar asociadas con perfiles automatizados.
Sin embargo, la existencia de cuentas con esas características no permite afirmar automáticamente que sean bots, ni tampoco determinar qué porcentaje de la comunidad digital de Milei corresponde a interacciones artificiales.
¿Cuánto de la conversación política es real?
El debate excede al oficialismo. Las cuentas automatizadas, las granjas de usuarios y otras modalidades de amplificación artificial forman parte de un fenómeno global que dificulta determinar cuánto de una tendencia en redes representa efectivamente a personas reales.
El especialista en tecnología Maximiliano Firtman, citado por La Política Online, advirtió que no existen pruebas concretas que permitan vincular la caída actual de las interacciones de Milei con la desactivación de una supuesta granja de Cerimedo en Argentina y calificó esa relación como especulativa.
Además, existen diferentes niveles de interacción artificial: desde perfiles completamente automatizados hasta personas reales contratadas para publicar o amplificar determinados contenidos.
La militancia digital también muestra signos de desgaste
El informe de Ad Hoc introduce otro elemento relevante: no todo puede explicarse por la eventual presencia o ausencia de bots.
La denominada “fatiga digital” también alcanza a referentes libertarios y espacios digitales que durante los primeros años de Milei lograban amplificar rápidamente los mensajes presidenciales.
Incluso las entrevistas del Presidente en canales digitales cercanos al oficialismo registraron durante 2026 menores niveles de visualización e impacto.
Para la consultora, el fenómeno digital comienza además a mostrar un correlato con las tendencias observadas en los estudios de opinión pública.
Una incógnita que va más allá de Milei
La caída de las interacciones presidenciales vuelve a poner sobre la mesa una discusión más amplia: hasta qué punto las redes sociales representan el verdadero clima de opinión de una sociedad.
Los datos disponibles permiten afirmar que Milei perdió protagonismo digital y que las principales cuentas de su ecosistema tienen actualmente menor capacidad de amplificación. Lo que todavía no puede determinarse con evidencia suficiente es qué proporción de aquella influencia respondía a usuarios genuinos y cuánto correspondía a mecanismos artificiales.
En un escenario político donde X continúa funcionando como herramienta para instalar temas y disputar el sentido de la agenda pública, distinguir entre conversación espontánea y amplificación artificial se convierte en un desafío cada vez más relevante.
Fuentes: Informe “La Fatiga Digital”, Ad Hoc; La Política Online.
Ezequiel Casartelli
Director Desmiento - Licenciado en Ciencia Política • Máster en Análisis de la Opinión Pública, Encuestas, Medios de Comunicación y Nuevas Tecnologías • Diplomado en Comunicación Política • Especializado en Data Intelligence.






